-----La Captura----
Era una tarde de verano cuando Bryan un joven chaval de piel mulata débil en cuanto a fuerza pero sin miedo a nada, vestido con la equipación de baloncesto de los Angeles Laykers, y Ricardo un raperito callejero que vestía con un par de trapos baratos jugaban a baloncesto en un lugar donde apenas había gente, parecía un lugar abandonado, deshabitado, solamente se les veía a ellos y a una pandilla que se creían los reyes del mundo por tan solo habitar un lugar a medio abandonar.
Dentro de esa pandilla se encontraban Josito un atracador veterano, si se me permite recordar creo que la última vez que atracó un banco se puso tan nervioso que empezó a sudar de una manera tan exagerada que impidió que sus músculos hicieran movimiento alguno cometiendo que quedará como si estuviera paralizado y para colmo delante de la propia policía, intentó correr pero con lo gordo que estaba lo pillaron de inmediato, por suerte solo estuvo durante 6 días en los calabozos pues tiene el dinero suficiente como para permitirse el lujo de pagar un abogado que le consiguiera sacar de allí. Solía vestir con ropa vieja y llevaba siempre manchas de chocolate o algún otro tipo de comida que le permitiera mancharse.
Caius otro de los que estaba en este grupo o pandilla se lo tenía bastante creído tan solo por que era alto, raptaba a niños porque por cada niño raptado recibía una recompensa grandiosa, nunca iba solo puesto a que era demasiado débil ya que hasta un chaval pasada la pubertad podría vencerlo en una pelea sin apenas usar la totalidad de su fuerza. Iba con un chándal azul se podría decir que de marca adidas.
Javi era un asesino a sueldo.Quizás era el más temido de aquella pandilla pero su disminuida altura siempre hacía cometer a sus rivales el pequeño fallo de subestimarle. Vestía con una gorra y de un modo tan formal que junto a su altura podría pasar como si fuese un niño pequeño mimado pero con muy mal genio.
Mariam fue novia de Javi y pasaban mucho tiempo discutiendo por cosas tontas, ella parecía muy callada pero solamente porque prefería callar y seguir matando que a hablar y que se la escapara algo de su banda criminal. Tenía la piel morena y era poco más alta que Javi, vestía de chándal para tener siempre más movilidad.
Melissa era la mas fuerte del grupo y solamente con su miraba atemorizaba a los más fuertes y corpulentos hombres. Según dicen muchas personas nunca se la ha visto sonreír quizás porque se tome muy enserio su trabajo o sencillamente porque nunca ha tenido oportunidad de hacerlo. Calzaba zapatillas anchas junto a unos pantalones también bastante anchos y en la parte superior una sudadera de varios colores para ser exactos negro y morado. Llevaba su pelo moreno recogido con una coleta y tenía una mirada intensa y atemorizante.
Georgiana era la más fea del grupo,y juraba estar locamente enamorada de Ricardo, pero aunque éste pasaba de ella proseguía con esa lucha sin final de conseguirle y poseerle. Vestía con unos pantalones pitillos totalmente ajustados a sus piernas de alambre, llevaba una camisa blanca de botones enseñando bastante parte de su escote para intentar distraer a quien fuese su rival, y llevaba su hermoso pelo castaño suelto.
Dentro de esa pandilla se encontraban Josito un atracador veterano, si se me permite recordar creo que la última vez que atracó un banco se puso tan nervioso que empezó a sudar de una manera tan exagerada que impidió que sus músculos hicieran movimiento alguno cometiendo que quedará como si estuviera paralizado y para colmo delante de la propia policía, intentó correr pero con lo gordo que estaba lo pillaron de inmediato, por suerte solo estuvo durante 6 días en los calabozos pues tiene el dinero suficiente como para permitirse el lujo de pagar un abogado que le consiguiera sacar de allí. Solía vestir con ropa vieja y llevaba siempre manchas de chocolate o algún otro tipo de comida que le permitiera mancharse.
Caius otro de los que estaba en este grupo o pandilla se lo tenía bastante creído tan solo por que era alto, raptaba a niños porque por cada niño raptado recibía una recompensa grandiosa, nunca iba solo puesto a que era demasiado débil ya que hasta un chaval pasada la pubertad podría vencerlo en una pelea sin apenas usar la totalidad de su fuerza. Iba con un chándal azul se podría decir que de marca adidas.
Javi era un asesino a sueldo.Quizás era el más temido de aquella pandilla pero su disminuida altura siempre hacía cometer a sus rivales el pequeño fallo de subestimarle. Vestía con una gorra y de un modo tan formal que junto a su altura podría pasar como si fuese un niño pequeño mimado pero con muy mal genio.
Mariam fue novia de Javi y pasaban mucho tiempo discutiendo por cosas tontas, ella parecía muy callada pero solamente porque prefería callar y seguir matando que a hablar y que se la escapara algo de su banda criminal. Tenía la piel morena y era poco más alta que Javi, vestía de chándal para tener siempre más movilidad.
Melissa era la mas fuerte del grupo y solamente con su miraba atemorizaba a los más fuertes y corpulentos hombres. Según dicen muchas personas nunca se la ha visto sonreír quizás porque se tome muy enserio su trabajo o sencillamente porque nunca ha tenido oportunidad de hacerlo. Calzaba zapatillas anchas junto a unos pantalones también bastante anchos y en la parte superior una sudadera de varios colores para ser exactos negro y morado. Llevaba su pelo moreno recogido con una coleta y tenía una mirada intensa y atemorizante.
Georgiana era la más fea del grupo,y juraba estar locamente enamorada de Ricardo, pero aunque éste pasaba de ella proseguía con esa lucha sin final de conseguirle y poseerle. Vestía con unos pantalones pitillos totalmente ajustados a sus piernas de alambre, llevaba una camisa blanca de botones enseñando bastante parte de su escote para intentar distraer a quien fuese su rival, y llevaba su hermoso pelo castaño suelto.
Josito, Caius, Javi, Mariam, Melissa y Georgiana tenían algo en común, eran secuaces de la malvada Raquel.
Raquel era la jefa de una mafia con el único fin de gobernar el mundo, y todo aquel que se interpusiera en su camino sería aniquilado sin piedad. En muchos sitios se dice que tiene la sangre tan fría que fue capaz de matar hasta a sus propios padres sin tener lastima hacía ellos. Raquel siempre ocultaba su rostro a no ser que fuese una ocasión especial y que fuese necesario.
Ricardo ya hacía un tiempo que había pedido un préstamo de cincuenta mil euros a Raquel, pero éste aún no se los había devuelto y Raquel empezaba a impacientarse por ese pago tan atrasado.
Mientras Bryan y Ricardo jugaban a baloncesto, la pandilla planeaba como capturarle y llevarle ante su jefa, Caius ofreció su idea:
-Georgiana y Mariam hacéis que vais a por él, él huirá hacía atrás donde le estaremos esperando y lo cogeremos-.
Josito respondió y expuso la suya:
-No creo que sea tan tonto como para caer en algo tan simple, ¿por que no vais a por él y yo descanso aquí? este plan mola mucho más-.
Javi echando se lo en cara le dijo:
-Eres un maldito holgazán, mejor vamos con palos y lo aporreamos así se olvidará de todo-.
Melissa asintiendo dijo:
-Imbécil la jefa lo quiere vivo no muerto-.
En ese mismo momento un balón de baloncesto golpeó la cara de Caius era el mismo balón con el que Bryan y Ricardo jugaban, pero no se enteraron de que era el de ellos porque estaban demasiado distraídos en reírse del pelotazo que Caius había recibido. Ricardo fue a recoger la pelota y Melissa avispada pegó un ligero golpe sobre el hombro de Caius y señalando hacía donde estaba Ricardo dijo:
-Haber so topos, que esta ahí atrapad le ya , ¿a que esperáis?-.
Caius y Josito se lanzaron a por él como si de un partido de rugby se tratase, lo cogieron y lo sujetaron y Javi con una sonrisa malvada en la cara recogió un palo que se hallaba en el suelo a pocos pasos de donde ellos se hallaban y le atizó fuertemente en la cabeza creándole una brecha en la cabeza y haciendo que perdiera el conocimiento en el acto, poco después Mariam sacó un saco y le metieron dentro con algo de dificultad puesto a que un cuerpo en peso muerto es el doble de su peso original.
Melissa sacó su móvil y llamó a Raquel, la conversación era de esperar:
-Jefa, lo tenemos-.
Raquel con un poco de duda pidió que se lo mostraran por videollamada y una vez mostrada la cara inconsciente y sangrienta de Ricardo, Raquel dijo:
-No se que castigo aplicarle, a la antigua usanza,es decir, matarle mediante mucho sufrimiento, mm... , o quizás rápido como debería haberme devuelto aquél préstamo que le di-.
Georgiana aprovechó aquella indecisión de su superior y rápidamente repuso:
-Mi señora, déjeme a mi implantarle tal castigo, me encantaría poder hacerle sufrir de los peores modos por favor-.
Raquel con media sonrisa dijo:
-De acuerdo, te lo dejaré a ti, pero no lo mates ese pequeño placer será mio así que deberás traerle ante mi y como le intentes ayudar a escapar o algo por el estilo mandare que te maten ¿entendido?-.
Georgiana intentando disimular la plenitud de su alegría respondió:
-No se preocupe mi señora, no te defraudare-.
Caius furioso gritó:
-¡vale ya!- y bajando el tono terminó -jefa, ¿donde lo llevamos?
Raquel soltó una carcajada y concluyó:
-En la gran fabrica abandonada de Torrejón-.
Rápidamente los de la pandilla interrumpieron asustados:
-¿La fabrica abandonada por una misteriosa serie de asesinatos?-
Raquel afirmó con la cabeza y dijo:
-Tenéis cuatro días de margen para llegar allí si queréis recibir vuestra recompensa-.
Raquel colgó y riéndose acariciaba a su gato de color negro de raza persa que ronroneaba al ser acariciado por su dueña.
Bryan se cabreó de tanto esperar a Ricardo y decidió ir en su busca. Cuando llegó al balón se percato de que la pandilla tenía un gran saco pesado junto a ellos. Caius tenía el saco y se lo dejó caer, al caer la bolsa se abrió lo bastante como para que Bryan viera la cara de Ricardo, al verlo sin pensárselo dos veces empezó a correr hacía ellos para rescatarle y darles una paliza a aquellos maleantes que custodiaban el cuerpo inconsciente de su amigo, pero la pandilla al verle correr hacía ellos decidieron irse rápidamente y separarse para que Bryan no lograse salvarlo o que por lo menos no lo consiguiera antes de que tuvieran que llegar a su destino.
Bryan rápidamente subió a su descapotable y se dispuso a seguir a uno de los secuestradores que rápidamente montó en una furgoneta algo vieja y estropeada.
Josito, es decir, el que conducía la furgoneta, intentó deshacerse de su perseguidor lanzandole de todo como cosas que tenía en la furgoneta o objetos que habían en la carretera como barriles, señales, piedras o humo embistiéndolos o al pisarlo con las ruedas.
Bryan con toda su rabia le embistió varias veces consiguiendo con ello que se destrozaran ambos vehículos. Después de unas cuantas embestidas consiguió que Josito perdiera el control de su furgoneta haciendo que volcara y que quedara magullada y en posición horizontal.
Josito cogió el saco y empezó a correr, Bryan al verlo decidió saltar del coche en marcha y salir detrás de él corriendo.
Bryan le gritó fuertemente y amenazando:
-¡ No huyas cobarde!, ¡ Te alcanzaré!-.
Josito aprovechó de que justamente pasaba un tren por delante de él y decidió agarrarse a un hierro de uno de los vagones.
Bryan sintió como se le escapaba de entre las yemas de sus dedos, pero sin apenas dudarlo él también se aferró a el hierro de otro vagón un poco más atrasado de ese tren.
Raquel era la jefa de una mafia con el único fin de gobernar el mundo, y todo aquel que se interpusiera en su camino sería aniquilado sin piedad. En muchos sitios se dice que tiene la sangre tan fría que fue capaz de matar hasta a sus propios padres sin tener lastima hacía ellos. Raquel siempre ocultaba su rostro a no ser que fuese una ocasión especial y que fuese necesario.
Ricardo ya hacía un tiempo que había pedido un préstamo de cincuenta mil euros a Raquel, pero éste aún no se los había devuelto y Raquel empezaba a impacientarse por ese pago tan atrasado.
Mientras Bryan y Ricardo jugaban a baloncesto, la pandilla planeaba como capturarle y llevarle ante su jefa, Caius ofreció su idea:
-Georgiana y Mariam hacéis que vais a por él, él huirá hacía atrás donde le estaremos esperando y lo cogeremos-.
Josito respondió y expuso la suya:
-No creo que sea tan tonto como para caer en algo tan simple, ¿por que no vais a por él y yo descanso aquí? este plan mola mucho más-.
Javi echando se lo en cara le dijo:
-Eres un maldito holgazán, mejor vamos con palos y lo aporreamos así se olvidará de todo-.
Melissa asintiendo dijo:
-Imbécil la jefa lo quiere vivo no muerto-.
En ese mismo momento un balón de baloncesto golpeó la cara de Caius era el mismo balón con el que Bryan y Ricardo jugaban, pero no se enteraron de que era el de ellos porque estaban demasiado distraídos en reírse del pelotazo que Caius había recibido. Ricardo fue a recoger la pelota y Melissa avispada pegó un ligero golpe sobre el hombro de Caius y señalando hacía donde estaba Ricardo dijo:
-Haber so topos, que esta ahí atrapad le ya , ¿a que esperáis?-.
Caius y Josito se lanzaron a por él como si de un partido de rugby se tratase, lo cogieron y lo sujetaron y Javi con una sonrisa malvada en la cara recogió un palo que se hallaba en el suelo a pocos pasos de donde ellos se hallaban y le atizó fuertemente en la cabeza creándole una brecha en la cabeza y haciendo que perdiera el conocimiento en el acto, poco después Mariam sacó un saco y le metieron dentro con algo de dificultad puesto a que un cuerpo en peso muerto es el doble de su peso original.
Melissa sacó su móvil y llamó a Raquel, la conversación era de esperar:
-Jefa, lo tenemos-.
Raquel con un poco de duda pidió que se lo mostraran por videollamada y una vez mostrada la cara inconsciente y sangrienta de Ricardo, Raquel dijo:
-No se que castigo aplicarle, a la antigua usanza,es decir, matarle mediante mucho sufrimiento, mm... , o quizás rápido como debería haberme devuelto aquél préstamo que le di-.
Georgiana aprovechó aquella indecisión de su superior y rápidamente repuso:
-Mi señora, déjeme a mi implantarle tal castigo, me encantaría poder hacerle sufrir de los peores modos por favor-.
Raquel con media sonrisa dijo:
-De acuerdo, te lo dejaré a ti, pero no lo mates ese pequeño placer será mio así que deberás traerle ante mi y como le intentes ayudar a escapar o algo por el estilo mandare que te maten ¿entendido?-.
Georgiana intentando disimular la plenitud de su alegría respondió:
-No se preocupe mi señora, no te defraudare-.
Caius furioso gritó:
-¡vale ya!- y bajando el tono terminó -jefa, ¿donde lo llevamos?
Raquel soltó una carcajada y concluyó:
-En la gran fabrica abandonada de Torrejón-.
Rápidamente los de la pandilla interrumpieron asustados:
-¿La fabrica abandonada por una misteriosa serie de asesinatos?-
Raquel afirmó con la cabeza y dijo:
-Tenéis cuatro días de margen para llegar allí si queréis recibir vuestra recompensa-.
Raquel colgó y riéndose acariciaba a su gato de color negro de raza persa que ronroneaba al ser acariciado por su dueña.
Bryan se cabreó de tanto esperar a Ricardo y decidió ir en su busca. Cuando llegó al balón se percato de que la pandilla tenía un gran saco pesado junto a ellos. Caius tenía el saco y se lo dejó caer, al caer la bolsa se abrió lo bastante como para que Bryan viera la cara de Ricardo, al verlo sin pensárselo dos veces empezó a correr hacía ellos para rescatarle y darles una paliza a aquellos maleantes que custodiaban el cuerpo inconsciente de su amigo, pero la pandilla al verle correr hacía ellos decidieron irse rápidamente y separarse para que Bryan no lograse salvarlo o que por lo menos no lo consiguiera antes de que tuvieran que llegar a su destino.
Bryan rápidamente subió a su descapotable y se dispuso a seguir a uno de los secuestradores que rápidamente montó en una furgoneta algo vieja y estropeada.
Josito, es decir, el que conducía la furgoneta, intentó deshacerse de su perseguidor lanzandole de todo como cosas que tenía en la furgoneta o objetos que habían en la carretera como barriles, señales, piedras o humo embistiéndolos o al pisarlo con las ruedas.
Bryan con toda su rabia le embistió varias veces consiguiendo con ello que se destrozaran ambos vehículos. Después de unas cuantas embestidas consiguió que Josito perdiera el control de su furgoneta haciendo que volcara y que quedara magullada y en posición horizontal.
Josito cogió el saco y empezó a correr, Bryan al verlo decidió saltar del coche en marcha y salir detrás de él corriendo.
Bryan le gritó fuertemente y amenazando:
-¡ No huyas cobarde!, ¡ Te alcanzaré!-.
Josito aprovechó de que justamente pasaba un tren por delante de él y decidió agarrarse a un hierro de uno de los vagones.
Bryan sintió como se le escapaba de entre las yemas de sus dedos, pero sin apenas dudarlo él también se aferró a el hierro de otro vagón un poco más atrasado de ese tren.
(continuara)
CAPITULO 2 :

Mola el 1º Capitulo :)
ResponderEliminarsigue haciendo mas
Está guapo (;
ResponderEliminarSigue haciendo (:
mola(; muxo0o¡¡¡
ResponderEliminarMola mucho :D ... pero haber ahora asta donde llegas eeh porque la otra vez llegaste asta el capitulo 3 o 4 eeh ¬¬ ...
ResponderEliminarY haber si pones pronto el capitulo 2 eeh que no hay ganas de esperar un mes eeeh .
Un beso ...CHOCHI
Muy bueno sigue haciendo mas
ResponderEliminar